Trabajar cuesta cada vez más: suben los boletos y cae la calidad del transporte en el AMBA

Trabajar cuesta cada vez más: suben los boletos y cae la calidad del transporte en el AMBA

Trabajar cuesta cada vez más: suben los boletos y cae la calidad del transporte en el AMBA


En medio de un contexto económico complejo, para muchos trabajadores del Área Metropolitana de Buenos Aires ir a trabajar se está convirtiendo en un gasto cada vez más difícil de sostener. La combinación de fuertes aumentos en las tarifas del transporte y un deterioro en la calidad del servicio está generando un escenario donde viajar cuesta más dinero y también más tiempo.

Un ejemplo concreto es el reciente valor del boleto del servicio de Costera Metropolitana, que desde ahora cuesta $4.709 por tramo. Para un trabajador que debe viajar de lunes a viernes, el cálculo es directo: $9.418 por día entre ida y vuelta.

En un mes laboral promedio de cuatro semanas, el gasto mínimo asciende a $188.360, sin contar las combinaciones con colectivos urbanos, subtes o trenes que muchos pasajeros deben realizar para completar el trayecto.

En términos anuales, ese gasto supera los $2,2 millones, una cifra que refleja hasta qué punto el costo del transporte puede convertirse en una carga significativa dentro del presupuesto de un trabajador.

Pero el problema no es solamente económico. También hay señales de deterioro en la calidad del servicio.

Usuarios del Ferrocarril General Roca denuncian que las frecuencias nocturnas se redujeron, lo que provoca largas esperas y trenes saturados. En algunos casos, el regreso a casa puede extenderse hasta tres horas, especialmente para quienes viven en el sur del conurbano.

La situación se agravó además con la desaparición de la Línea 148, un colectivo clave que conectaba zonas del sur del Gran Buenos Aires con la Ciudad de Buenos Aires. Sin ese servicio, muchos pasajeros deben reorganizar sus trayectos con dos o tres combinaciones distintas.

El resultado es un círculo difícil: viajes más largos, más caros y más complejos, justo en un momento en que los salarios enfrentan una fuerte presión por la inflación.

Para miles de trabajadores del conurbano, el trayecto diario ya no es solo un traslado. Se ha convertido en una verdadera odisea cotidiana, donde el tiempo perdido y el dinero invertido para llegar al trabajo crecen mes a mes.

 
 
Publicado el: 2026-03-16