Vecinos de Valentín Alsina denuncian emanaciones químicas en Membrillar 322 y piden respuestas a J

Membrillar 322: volvió a funcionar una fábrica de insecticidas y los vecinos de Valentín Alsina denuncian un rebrote de enfermedades

Membrillar 322: volvió a funcionar una fábrica de insecticidas y los vecinos de Valentín Alsina denuncian un rebrote de enfermedades


Durante más de veinte años los vecinos de Valentín Alsina reclamaron que el Municipio de Lanús intervenga una vieja fábrica de insecticidas abandonada. El pedido siempre fue el mismo: saneamiento, limpieza y cierre definitivo. El lugar está en Membrillar 322, en pleno barrio residencial. Nada de eso ocurrió. Y ahora, lejos de resolverse, el conflicto volvió a abrirse cuando los vecinos detectaron que el predio retomó actividad, sin explicaciones oficiales, sin información pública y sin controles visibles.

Según denuncian, la fábrica habría vuelto a operar utilizando restos de productos químicos que permanecieron almacenados durante décadas, residuos que nunca fueron retirados ni tratados como corresponde. La falta de saneamiento, aseguran, es total. Para los vecinos, no se trata de una reactivación formal sino de una continuidad del abandono, con consecuencias que sienten en el cuerpo.

Un video que muestra abandono y alimenta la bronca

En las últimas horas comenzó a circular un video en redes sociales que expone el estado del lugar. Deterioro estructural, suciedad, materiales viejos y un entorno que no parece apto para trabajar con sustancias químicas. En el barrio, la indignación se mezcla con ironía. “Esto está tan detonado que parece un laboratorio armado de apuro. Te diría que hay condiciones incluso peores que las de los laboratorios de HLB Pharma que vimos en las noticias”, comentan vecinos, entre el chiste ácido y la preocupación real. Todos coinciden en lo mismo: el predio debería haber sido vaciado por personal especializado y limpiado a fondo hace años, no reutilizado como si nada.

Enfermedades que los vecinos vinculan a la actividad de la fábrica

Carlos vive cerca de Membrillar 322 y es una de las voces que más insiste en el reclamo. “Hace más de veinte años que venimos pidiendo que limpien este lugar. Nunca lo hicieron. Ahora volvió a funcionar y empezaron de nuevo los problemas”, cuenta. Los vecinos le achacan a la vuelta de la actividad de la fábrica y a la falta de saneamiento una serie de enfermedades que se repiten en el barrio: bronquitis, asma, broncoespasmos, neumonías y otros cuadros respiratorios que, según relatan, se agravaron con el movimiento reciente en el predio. “Cada vez que hay actividad, hay más gente enferma”, resume Carlos.

El reclamo apunta directamente al Municipio de Lanús, al intendente Julián Álvarez, a la jefa de Gabinete Nadia Burgos y a la secretaria de Planificación Territorial y Obra Pública Emilia Aristei, además de las áreas de Industria y Producción y Medio Ambiente. Los vecinos quieren saber quién autorizó que la fábrica vuelva a funcionar, qué sustancias se están manipulando y por qué después de veinte años de denuncias el lugar sigue sin ser saneado. En Valentín Alsina no hablan de teorías ni de tecnicismos: hablan de respirar, de salud y de una sensación que se repite en cada cuadra cercana a Membrillar 322. El problema nunca se resolvió. Solo volvió a activarse.

 
Publicado el: 2025-12-18