El duro impacto que representa el aumento del transporte para los estudiantes.

El duro impacto que representa el aumento del transporte para los estudiantes.

El duro impacto que representa el aumento del transporte para los estudiantes.
Por: Andrea Bernardi


IG: andreabernardiok

 

Mucha repercusión ha tenido el aumento en las tarifas del transporte público en la zona del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en los últimos meses. Es cierto que durante décadas las empresas que administran este servicio han recibido subsidios que permitieron mantener el costo de los boletos muy por debajo del promedio en el resto del país.

En el AMBA, las distancias entre el domicilio particular y las instituciones donde se trabaja o se estudia suelen ser muy extensas, y es común que-en muchos casos- superen en promedio los 30 km. Es así que en muchas ocasiones vemos a los ciclistas subiendo al tren o al subte con sus bicicletas.

El sector educativo, en sus diferentes niveles, se ha visto muy afectado. Generalmente, los estudiantes de los primeros años de los ciclos terciario y universitario realizan trabajos de medio tiempo y/o precarizados. Son ellos, quizás, los más perjudicados, no solo en su presente, si no en su formación a futuro.

En el barrio de Retiro de la ciudad de Buenos Aires, confluyen los ferrocarriles Mitre y Belgrano Norte y las terminales de decenas de líneas de colectivos, además de una de las terminales de ómnibus de la ciudad. Entre tanta actividad y movimiento de gente, pasa desapercibido el edificio donde se capacitan los futuros profesionales de los medios de comunicación: el ISER, Instituto Superior de Educación Radiofónica. Sin duda, lo asociamos a las voces de los profesionales de la locución, figuras de la radio y la televisión, que se han formado en esta casa de estudios desde la década del 50 y hasta la fecha.

El incremento en las tarifas de transporte no solo afecta a los alumnos. Mauro (31) se formó como guionista y actualmente es docente de teatro en ISER, una institución prestigiosa a todo nivel. Él nos dice: “Todos los sectores se ven afectados. Por la economía, que desde hace meses hasta acá viene con recortes e inflación. Todo lo que estaba presupuestado, los sueldos, todo el funcionamiento de las instituciones educativas se vió deteriorado. La comunidad educativa en todos lo niveles quiere seguir trabajando, pero va a llegar un momento que va a ser insostenible, seas docente, no docente, administrativo o estudiante. Las universidades dicen que podrían llegar a funcionar hasta junio con el actual presupuesto.”

Y continúa: “El ENACOM está intervenido y aún no sabemos cómo se desarrollarán las cursadas ni los talleres. Esto es independiente de lo económico y presupuestario”. Mauro hace referencia a la relación directa de ISER con respecto al Ente Nacional de Comunicaciones, que depende de la Jefatura de Ministros de la Nación. El Instituto Superior de Educación Radiofónica es la única entidad educativa terciaria que no depende del Ministerio de Educación.

“Tenemos que ver qué va a pasar a lo largo del año, porque dicen que habrá aumentos de transporte mensualmente. Para muchos ya está siendo muy difícil. No se contemplan los salarios, que aun no han tenido aumentos desde noviembre. La inflación la vengo absorbiendo con mi sueldo. Por eso, en algún momento, esto va a ser realmente insostenible” -afirma Mauro-, “asumo que el ciclo lectivo podría verse interrumpido. Además, de hacer paros activos, creo que la comunidad de ISER no va a quedarse callada ante esta situación.”

Como el ciclo lectivo no empezó aún es difícil pensar cuántos estudiantes se verán perjudicados, ni cómo. Diego (53) es docente de informática y tecnología y refiere una situación desconcertante: “Es la primera vez que vemos tanta  baja entre la cantidad de preinscriptos a Locución y los que se presentaron a cumplir con el curso obligatorio de pre-ingreso. De ochocientos aspirantes que se anotaron en noviembre, solo se presentaron trescientos; mientras que el año pasado, de mil doscientos, vinieron seiscientas.”

Cabe mencionar que para el ingreso a las diferentes carreras que se dictan en ISER, hay tres instancias eliminatorias de evaluación. En el caso de Locución, hay noventa vacantes por año para los tres turnos. No hay duda de que muchos desistieron de iniciar sus estudios porque la situación económica de cada uno se ha visto impactada de diferentes maneras.

Ya egresada de las carreras de Producción y de Guión, Agustina (28) se mantiene vinculada a la institución dada su actividad en el Centro de Estudiantes. Nos comenta: “el boleto del 57 a Lujan (donde ella vive) está $1924. Yo gastaría más o menos $80.000 por mes. Eso en ir a cursar todos los días. Claramente mis viejos no me lo podrían pagar. Y, de hecho, ahora se llevaría gran parte de mi salario. No, no, ¡es terrible! ¡No se puede creer! Es que hay que seguir reclamando por el boleto estudiantil y por la educación pública, sí o sí. No hay chance de que den de baja eso.”

Rocío (31) vive con sus padres en Boulogne, zona norte del Conurbano. “Mis viejos no pueden ayudarme porque los dos son, ambos jubilados que tienen que seguir trabajando porque no alcanza y vivimos bastante ajustados. Me banco los estudios yo sola con mi sueldo, que no me permite hacer muchos más gastos, salvo lo estrictamente necesario. Estoy peleando el aumento de sueldo y volviéndome loca para afrontar el aumento de los precios de todas las cosas todos los días.”

Ella estudia 2do año de locución, y agrega: “para llegar a ISER tengo que tomar colectivo y tren, tanto de ida como de vuelta, en el mejor de los casos. No siempre trabajo en el mismo lugar y, por lo tanto, puedo llegar a tener que tomar más transporte. Así se haría una suma de dinero bastante importante. Pero a esto hay que agregarle las impresiones para los trabajos prácticos. Ahora me regalaron una computadora usada. Si no, tenía que leer del celular, pero no es lo más adecuado. Ni qué hablar del aumento de los servicios: luz, gas, internet. También tengo que tener en cuenta el gasto que representa cada vez que nos juntamos para estudiar o para hacer un trabajo práctico. En ISER se trabaja mucho en grupo, es un espacio de enseñanza radiofónica y tenemos que juntarnos mucho. El aumento del transporte nos va a afectar mucho, no sé cómo vamos a hacer.”

La incertidumbre de los alumnos con respecto al desarrollo de la actividad académica debido al recorte presupuestario para la educación es una constante. No se sabe aún si se restringirán los talleres para adultos mayores o para quienes tiene algún tipo de discapacidad, o los cursos de extensión, etc. Las actividades extracurriculares son espacios que enriquecen a los estudiantes y a la comunidad toda. Son un complemento que le dan soporte a la formación curricular de todas las carreras.

Continúa Rocío: “No sé si hay estudiantes que ya han decidido dejar los estudios o que, de seguir los aumentos, puedan verse obligados a hacerlo. Espero que no. Y si llegara a haberlos, espero que con solidaridad y compañerismo, entre todos podamos colaborar para que eso no suceda.

Ante la pregunta sobre qué medidas se están implementando desde la institución a la que pertenece para defender el derecho a la educación, Rocío nos responde: “Desde la institución, propiamente no. Esperemos que esto cambie, es mi deseo. Tenemos el Centro de Estudiantes, del cual formo parte. No era parte el año pasado, pero creo que las medidas implementadas por el gobierno llaman a que lo hagamos la mayor cantidad de gente posible. Nos juntamos a debatir y a repensar cómo enfrentar toda esta situación, cómo podemos acompañar a los que quizás no puedan llegar a ISER, o no puedan tomarse un café cuando llegan de trabajar, o no puedan sacar una fotocopia. Nos adherimos a todos los reclamos y a las movilizaciones en contra de todas estas medidas de ajuste. También, esperando que se sumen más compañeros para defender nuestro derecho a la educación pública, gratuita y de calidad.”

Hay quienes, como Analía (35), no están dispuestos a claudicar, y ya encontró una solución: ir y venir caminando las cincuenta cuadras que la separan de su casa. “No sé cuánto tiempo lo voy a poder sostener, todos los días. Pero tampoco quiero dejar ni retrasar los estudios. No puedo pagar un terciario privado. Y ninguno tiene el peso que tiene ISER. Como sea, voy a venir a estudiar”. Analía completó el secundario hace unos pocos años, porque siempre priorizó la educación de sus hijos, y agrega: “ahora se pueden quedar solos, se acompañan entre ellos, y estudiamos todos; ellos son los primeros que me apoyan”.

Mención especial merecen los estudiantes que vienen a la capital para completar su formación, tal el caso de Joji (24). “El año pasado estaba gastando entre $400 y $500 por semana, solo para ir a ISER todos los días. Este año calculo que entre 3000 y 4000”, nos dice. “En Junín hacés todo en auto o caminando porque las distancias son mucho más cortas”.

Para Joji también se ve complicado el hecho volver para reencontrarse con su familia: “El pasaje en tren estaba $2200 y ahora, 4000. En micro, está arriba de 15000. Viajaba una vez al mes, pero ahora no sé con qué frecuencia lo podré hacer”.

Koko (44), proviene de Darregueira, y no pudo estudiar locución cuando estaba en sus veinte años porque tenía una hija chiquita y, además, debido a la dificultad de trasladarse de ciudad. En Buenos Aires se maneja casi con exclusividad en subte, pero desde diciembre de 2023 hasta la fecha, aumentó cinco veces.

“Antes viajaba todos los meses a Darregueira, ahora no sé cómo voy a hacer.” La distancia entre Buenos Aires y su ciudad de origen es de 549 km; sin embargo, en ómnibus, el viaje puede llevar entre 12 y 14 horas. La alternativa más económica es viajar en tren y micro, pero toma más de 17 horas.

Para quienes realizan actividades laborales de manera independiente en las áreas de comunicación y periodismo, este es un punto delicado, ya que –en muchas ocasiones- tienen que responder a compromisos de manera presencial en ambas localidades.

Está claro que las medidas económicas implementadas no están  afectando a la casta política, como se prometía durante el período pre-electoral, sino al estrato social que trabaja y depende del acceso a la educación pública y gratuita como vehículo de movilidad social 

Publicado el: 2024-03-22