Toto Caputo, el endeudador serial que vuelve a conducir a la Argentina al mismo precipicio

Toto Caputo, el endeudador serial que vuelve a conducir a la Argentina al mismo precipicio

Toto Caputo, el endeudador serial que vuelve a conducir a la Argentina al mismo precipicio
Por: Hugo Goldstein


Hay nombres que en la Argentina aparecen una y otra vez cada vez que el país entra en una crisis de deuda. Luis “Toto” Caputo es uno de ellos. El actual ministro de Economía de Javier Milei fue uno de los arquitectos centrales del experimento económico de Mauricio Macri: tomó deuda como nunca antes, abrió la economía financiera, alimentó la bicicleta especulativa y terminó dejando al país atado al préstamo más grande de la historia del Fondo Monetario Internacional.

Ocho años después, Caputo volvió. Y volvió haciendo casi lo mismo.

Durante el gobierno de Macri, Caputo fue primero secretario de Finanzas, luego ministro y finalmente presidente del Banco Central. En ese recorrido impulsó una estrategia basada en endeudar al país en dólares para sostener un modelo que nunca generó dólares genuinos.

Primero llegaron los bonos a tasas altísimas. Después el festival de las Lebac y la bicicleta financiera. Finalmente, cuando los mercados dejaron de prestarle a la Argentina porque vieron que el esquema no cerraba, apareció el Fondo Monetario.

Caputo fue uno de los principales negociadores del crédito récord con el FMI en 2018. Un préstamo de 57 mil millones de dólares que se presentó como la solución definitiva, pero que terminó siendo una enorme hipoteca sobre varias generaciones de argentinos. Ese dinero no se usó para construir rutas, industrias, viviendas ni para aumentar exportaciones. Se usó para sostener la fuga de capitales y tratar de contener un dólar que igualmente explotó.

El resultado está a la vista: Macri terminó su mandato con más pobreza, más inflación, más deuda, una brutal devaluación y la economía destruida. El propio Javier Milei decía por entonces que Caputo se había “fumado” miles de millones de dólares del Banco Central y que era responsable de haber generado una bomba financiera.

Sin embargo, cuando Milei llegó al poder, puso a Caputo nuevamente al frente de la economía. Y el ministro volvió con la misma receta: tomar deuda, patear vencimientos, depender del Fondo y sostener artificialmente variables que tarde o temprano terminan explotando.

Caputo dice que esta vez es distinto, pero eso mismo decía en 2018. Hoy el Gobierno festeja cada desembolso del FMI como si fuera una inversión, cuando en realidad es más deuda. Se presentan como logros acuerdos que sólo sirven para ganar tiempo. El país vuelve a endeudarse para pagar deuda anterior, exactamente la definición de una espiral peligrosa.

La actual gestión logró bajar la inflación en parte gracias a una recesión feroz, licuando salarios, jubilaciones y consumo. Pero debajo de esa aparente calma hay un problema idéntico al de la era Macri: faltan dólares, las reservas siguen siendo insuficientes y la economía depende cada vez más de nueva deuda para sostenerse.

Mientras tanto, Caputo reemplaza pasivos del Banco Central por deuda del Tesoro, exactamente como hizo en 2018. Cambia el nombre de los instrumentos, pero el mecanismo es el mismo: trasladar la bomba hacia adelante para que explote más tarde.

La historia argentina demuestra que esos experimentos terminan siempre igual. Primero llega la euforia de los mercados. Después los elogios de los bancos y los organismos internacionales. Más tarde vienen los préstamos, la bicicleta financiera y la sensación de que “esta vez funciona”. Finalmente aparecen la corrida, la devaluación, el ajuste y una nueva crisis.

Caputo no es un técnico neutral ni un simple administrador. Es el hombre que ya condujo a la Argentina al mayor endeudamiento de su historia reciente y que hoy vuelve a aplicar la misma lógica con otro presidente.

Milei prometió algo completamente distinto a la política tradicional. Prometió terminar con la casta, con los privilegios y con los responsables de los fracasos del pasado. Pero terminó entregándole la economía al mismo hombre que fue una pieza clave del derrumbe de Macri.

Por eso, más que un cambio de modelo, lo que hoy se ve es un regreso. Vuelven las mismas caras, los mismos mecanismos y el mismo riesgo.

Y cuando en la Argentina reaparece Toto Caputo, la deuda nunca tarda demasiado en volver.

 

Publicado el: 2026-04-10