Scatturice, el amigo de Santi Caputo y ex espía que va camino a quebrar Flybondi

Scatturice, el amigo de Santi Caputo y ex espía que va camino a quebrar Flybondi

Scatturice, el amigo de Santi Caputo y ex espía que va camino a quebrar Flybondi


La crisis de Flybondi dejó de ser un rumor para convertirse en una evidencia concreta: sueldos impagos, rutas canceladas y un clima de incertidumbre total entre trabajadores y pasajeros que anticipa un desenlace cada vez más cercano. La empresa, hoy bajo la órbita del empresario Leonardo Scatturice —señalado por sus vínculos con el poder y su pasado en los servicios de inteligencia— atraviesa una tormenta que ya no parece tener retorno.

En los últimos días, la compañía reconoció que no pudo pagar los salarios correspondientes a marzo, alegando “motivos administrativos”, sin siquiera poder precisar una fecha de pago a sus empleados. A esto se suma una situación aún más grave: trabajadores denuncian que tampoco cobraron viáticos y que continúan prestando servicios prácticamente financiando de su bolsillo la operación de la empresa.

El cuadro se completa con decisiones operativas que reflejan un ajuste desesperado. Flybondi anunció el cierre de rutas clave hacia el sur del país —como Puerto Madryn, Ushuaia y El Calafate—, destinos estratégicos tanto para el turismo como para la conectividad federal. No se trata de una reconfiguración comercial: es el síntoma de una empresa que se está achicando porque no puede sostener su estructura.

Desde la llegada de Scatturice al control de la compañía, lejos de estabilizarse, la situación se deterioró. La aerolínea acumuló cancelaciones, sanciones y conflictos operativos, mientras avanzaba con planes de retiros voluntarios exprés para reducir personal en tiempo récord. El mensaje es claro: menos vuelos, menos trabajadores y menos presencia en el mercado.

Pero el problema no es solo económico. La figura de Scatturice, un empresario con pasado en la SIDE y cercanía con el círculo de poder que rodea a Santiago Caputo, agrega un componente político que no pasa desapercibido. La combinación de negocios, vínculos y decisiones erráticas construye un escenario donde la gestión parece responder más a intereses que a un plan sustentable.

Hoy Flybondi no solo enfrenta una crisis financiera: enfrenta una crisis de credibilidad. Los pasajeros desconfían, los trabajadores están en alerta y el mercado observa cómo una de las principales low cost del país entra en una espiral descendente.

En ese contexto, la pregunta ya no es si la empresa está en problemas, sino cuánto tiempo puede sostenerse en estas condiciones. Con salarios impagos, rutas que desaparecen y un ajuste permanente, el rumbo parece inevitable.

Flybondi, bajo la conducción de Scatturice, va camino a quebrar. Y esta vez, no será una sorpresa: será la consecuencia lógica de una gestión que convirtió una promesa de bajo costo en un negocio inviable.

 

Publicado el: 2026-04-10