
El 16 de junio, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) confirmó algo que ningún gobierno quiere admitir: una fuente de Cesio-137 — material radiactivo usado en Medicina Nuclear — fue sustraída en Rosario y nadie sabe dónde está.
El comunicado oficial habla de "riesgo radiológico muy bajo". Lo que no dice es cómo se llegó hasta acá.
*El organismo que debía controlar, vaciado*
Fuentes gremiales del sector nuclear, que prefieren el anonimato por temor a represalias, advierten que el ajuste del gobierno de Javier Milei dejó a la ARN sin capacidad operativa real. "Con los despidos, perdemos capacidad de control", señalan desde el sector. "No es una metáfora. Es lo que está pasando."
En enero de 2026, el gobierno aprobó una nueva estructura para la ARN que eliminó 27 cargos. El organismo no publica su dotación actual, no publica su presupuesto y no publica informes anuales desde 2022 — el último año de gestión anterior. Las secciones de Transparencia del sitio oficial muestran un mensaje que se repite: "Estamos trabajando en el contenido de esta sección."
Un organismo de control nuclear que oculta cuánta gente tiene y cuánto dinero maneja.
*Lo que el gobierno no responde*
¿Cuántos inspectores tiene hoy la ARN para fiscalizar el uso de material radiactivo en todo el país? No hay respuesta oficial. ¿Cuántas inspecciones realizó en 2024 y 2025? No hay informe publicado. ¿Qué protocolos de custodia existían en la instalación de Rosario donde se produjo el robo? La ARN no lo informó.
Lo que sí se sabe es que el sector nuclear en su conjunto viene denunciando desde 2024 un desfinanciamiento sistemático: despidos en Dioxitek, renuncias de personal calificado en la CNEA por salarios que no alcanzan, proyectos estratégicos paralizados. La Planta Industrial de Agua Pesada de Neuquén, sin financiamiento para funcionar. La planta en construcción en Formosa, abandonada.
*El Cesio-137 sigue sin aparecer*
La fuente sustraída es un gel contenido en un envase plástico transparente, dentro de su blindaje de plomo. La ARN pide que quien la encuentre no la toque y llame a la guardia de emergencias radiológicas.
Rosario. Una fuente radiactiva. Paradero desconocido.
Las fuentes gremiales consultadas por este medio son contundentes: "Esto no es un hecho aislado. Es la consecuencia de desmantelar el Estado pieza por pieza."
El gobierno, por ahora, no tiene nada que decir al respecto.
La ARN no respondió a las consultas de este medio al cierre de esta edición.