
La decisión del exministro de Hacienda Hernán Lacunza de expresar públicamente su intención de competir por la Presidencia en 2027 fue recibida con escaso entusiasmo dentro de la Casa Rosada. En el oficialismo consideran que su eventual candidatura confirma la intención de un sector del PRO de preservar una identidad propia y competir electoralmente con La Libertad Avanza, en lugar de integrarse definitivamente al proyecto libertario.
Según la visión que predomina entre los libertarios, Lacunza representa al ala más institucionalista del macrismo, aquella que comparte buena parte del programa económico de Javier Milei pero cuestiona sus formas políticas y su estilo de conducción.
El propio economista dejó en claro esa posición al afirmar que el PRO debería presentar "una opción independiente" del Gobierno para las elecciones presidenciales de 2027. Si bien destacó coincidencias en materia económica, sostuvo que existen diferencias importantes en el plano institucional y político, donde considera que la administración libertaria muestra sus principales debilidades.
En Balcarce 50 interpretan esas declaraciones como una señal de que Mauricio Macri todavía mantiene abierto el debate interno sobre el futuro del PRO. Mientras varios gobernadores y dirigentes amarillos avanzan en acuerdos territoriales con La Libertad Avanza, otro sector pretende sostener una alternativa propia que permita disputar el liderazgo del espacio de centro-derecha.
En la administración libertaria detectan que detrás del sorpresivo lanzamiento de Lacunza se esconde la mano del titular del PRO en la búsqueda por llegar mejor posicionado a la conversación por el futuro de la Ciudad, la principal obsesión y el distrito fundacional del partido amarillo que parece verse amenazando por los planes electorales de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
"Lacunza es el vicepresidente de Racing. No lo conocen ni los propios hinchas”, se expidió un funcionario con despacho en Balcarce 50.
Pero saben que aunque saque 3 o 5 puntos los pierden ellos.
La relación entre Milei y Lacunza, además, arrastra viejas diferencias. Semanas atrás el Presidente volvió a cuestionar con dureza la gestión económica del exministro durante los últimos meses del gobierno de Mauricio Macri, especialmente por el reperfilamiento de la deuda en pesos de 2019, al que responsabiliza por haber afectado la confianza de los mercados.
Dentro del Gobierno creen que una candidatura presidencial de Lacunza podría consolidar un PRO más distante de La Libertad Avanza, aunque también observan que todavía carece de una estructura política consolidada y del respaldo explícito de Mauricio Macri para transformarse en una alternativa competitiva.
El movimiento ocurre en un momento de fuerte reconfiguración del mapa opositor. Mientras los gobernadores del PRO privilegian acuerdos electorales con el oficialismo en varios distritos, dirigentes vinculados a la Fundación Pensar y al macrismo tradicional buscan mantener viva la identidad partidaria con vistas a la discusión presidencial de 2027.