
La ambiciosa gira del presidente Javier Milei por los Estados Unidos, diseñada milimétricamente para seducir a los popes de Wall Street y mostrar una imagen de solidez económica, sumó en las últimas horas un inesperado y ruidoso frente de tormenta. En medio de la proclamada austeridad fiscal del Gobierno, se filtró que Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, formó parte de la delegación oficial y viajó a Nueva York a bordo del avión presidencial ARG-01.
El escándalo, que rápidamente encendió la mecha en las redes sociales y en los pasillos del Congreso, se destapó a partir de una cobertura de Radio Jai. La emisora difundió imágenes exclusivas de la tradicional visita espiritual que la comitiva libertaria realizó al Ohel, el sitio en Queens donde descansan los restos del rabino Menachem Mendel Schneerson, líder del movimiento Jabad Lubavitch. En esas fotografías, que exponen la intimidad del núcleo duro presidencial, se lo vio a Adorni escoltado por su mujer, quien no ostenta ningún cargo formal en el organigrama del Estado.
El periodista Emiliano Russo fue uno de los primeros en visibilizar el cortocircuito al señalar: “Acá con los colegas de Radio Jai muestran a Adorni en Nueva York con su mujer Betina Angeletti, coaching ontológica, que en su momento recomendó a una asesora que trabajaba hasta hace poco en la secretaría de Prensa... ¿Por qué estará en Nueva York?”.
Las excusas oficiales y el "tour" de las parejas
Ante la escalada de la polémica, los despachos oficiales debieron ensayar una rápida contención de daños. Fuentes de la Casa Rosada le confirmaron a la prensa que, efectivamente, Angeletti ocupó una butaca en el vuelo de la flota estatal. Para justificar la abultada lista de pasajeros, desde el Gobierno argumentaron que la delegación fue excepcionalmente numerosa debido al inicio de la "Argentina Week 2026", la mega cumbre de negocios en la que funcionarios y gobernadores buscan destrabar inversiones.
Desde el entorno más íntimo de Manuel Adorni, intentaron bajarle el tono a la controversia con una curiosa explicación logística. Aseguraron que la esposa del vocero, de profesión coach ontológica, coincidió con el viaje oficial porque "tenía previsto asistir a un congreso vinculado a su actividad" en territorio norteamericano. Asimismo, prometieron que el matrimonio regresará a Buenos Aires "por sus propios medios" y no en la aeronave del Estado.
Sin embargo, Angeletti no es la única figura ajena a la gestión que logró subirse al avión. El hermetismo del viaje dejó trascender que también viajó Josefina, la esposa del canciller Pablo Quirno, marcando un polémico modus operandi en la cúpula del Gabinete, dado que ya había acompañado al titular del Palacio San Martín en misiones diplomáticas anteriores.
El Congreso entra en escena: exigen los comprobantes
Lo que comenzó como un revuelo en las redes sociales mutó rápidamente en un dolor de cabeza institucional para el oficialismo. El diputado nacional por el socialismo, Esteban Paulón, recogió el guante y presentó un duro pedido de informes en la Cámara de Diputados para obligar al Poder Ejecutivo a transparentar los números y la nómina real de la excursión a Manhattan.
En el texto parlamentario, el legislador opositor exige que la Casa Rosada envíe de manera urgente “una copia del manifiesto del vuelo contratado” para corroborar la inclusión de Angeletti. Pero el dardo más venenoso de la iniciativa apunta directo a la caja del Estado: Paulón intimó al Gobierno a explicar “en qué rol fue incluida la Sra. Angeletti en la comitiva” y, fundamentalmente, “quién sufragó el costo derivado de su viaje”.
Para arrinconar el relato oficial, el diputado santafesino dejó por escrito que, en caso de que la coach ontológica haya costeado su propia estadía y traslado, el Gobierno deberá presentar los comprobantes y facturas correspondientes. Además, solicitó que la Jefatura de Gabinete aclare si el vínculo matrimonial con Adorni y su presencia en la gira "podría implicar incompatibilidades o conflictos de intereses" en el manejo de la agenda presidencial.
Mientras el Congreso afila sus herramientas de control, la comitiva liderada por Javier y Karina Milei, y que integran figuras de peso como Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Horacio Marín, intenta blindar la agenda financiera en Nueva York para que el ruido de la interna doméstica no espante a los capitales que el país necesita con urgencia.
La ambiciosa gira del presidente Javier Milei por los Estados Unidos, diseñada milimétricamente para seducir a los popes de Wall Street y mostrar una imagen de solidez económica, sumó en las últimas horas un inesperado y ruidoso frente de tormenta. En medio de la proclamada austeridad fiscal del Gobierno, se filtró que Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, formó parte de la delegación oficial y viajó a Nueva York a bordo del avión presidencial ARG-01.
El escándalo, que rápidamente encendió la mecha en las redes sociales y en los pasillos del Congreso, se destapó a partir de una cobertura de Radio Jai. La emisora difundió imágenes exclusivas de la tradicional visita espiritual que la comitiva libertaria realizó al Ohel, el sitio en Queens donde descansan los restos del rabino Menachem Mendel Schneerson, líder del movimiento Jabad Lubavitch. En esas fotografías, que exponen la intimidad del núcleo duro presidencial, se lo vio a Adorni escoltado por su mujer, quien no ostenta ningún cargo formal en el organigrama del Estado.
El periodista Emiliano Russo fue uno de los primeros en visibilizar el cortocircuito al señalar: “Acá con los colegas de Radio Jai muestran a Adorni en Nueva York con su mujer Betina Angeletti, coaching ontológica, que en su momento recomendó a una asesora que trabajaba hasta hace poco en la secretaría de Prensa... ¿Por qué estará en Nueva York?”.
Las excusas oficiales y el "tour" de las parejas
Ante la escalada de la polémica, los despachos oficiales debieron ensayar una rápida contención de daños. Fuentes de la Casa Rosada le confirmaron a la prensa que, efectivamente, Angeletti ocupó una butaca en el vuelo de la flota estatal. Para justificar la abultada lista de pasajeros, desde el Gobierno argumentaron que la delegación fue excepcionalmente numerosa debido al inicio de la "Argentina Week 2026", la mega cumbre de negocios en la que funcionarios y gobernadores buscan destrabar inversiones.
Desde el entorno más íntimo de Manuel Adorni, intentaron bajarle el tono a la controversia con una curiosa explicación logística. Aseguraron que la esposa del vocero, de profesión coach ontológica, coincidió con el viaje oficial porque "tenía previsto asistir a un congreso vinculado a su actividad" en territorio norteamericano. Asimismo, prometieron que el matrimonio regresará a Buenos Aires "por sus propios medios" y no en la aeronave del Estado.
Sin embargo, Angeletti no es la única figura ajena a la gestión que logró subirse al avión. El hermetismo del viaje dejó trascender que también viajó Josefina, la esposa del canciller Pablo Quirno, marcando un polémico modus operandi en la cúpula del Gabinete, dado que ya había acompañado al titular del Palacio San Martín en misiones diplomáticas anteriores.
El Congreso entra en escena: exigen los comprobantes
Lo que comenzó como un revuelo en las redes sociales mutó rápidamente en un dolor de cabeza institucional para el oficialismo. El diputado nacional por el socialismo, Esteban Paulón, recogió el guante y presentó un duro pedido de informes en la Cámara de Diputados para obligar al Poder Ejecutivo a transparentar los números y la nómina real de la excursión a Manhattan.
En el texto parlamentario, el legislador opositor exige que la Casa Rosada envíe de manera urgente “una copia del manifiesto del vuelo contratado” para corroborar la inclusión de Angeletti. Pero el dardo más venenoso de la iniciativa apunta directo a la caja del Estado: Paulón intimó al Gobierno a explicar “en qué rol fue incluida la Sra. Angeletti en la comitiva” y, fundamentalmente, “quién sufragó el costo derivado de su viaje”.
Para arrinconar el relato oficial, el diputado santafesino dejó por escrito que, en caso de que la coach ontológica haya costeado su propia estadía y traslado, el Gobierno deberá presentar los comprobantes y facturas correspondientes. Además, solicitó que la Jefatura de Gabinete aclare si el vínculo matrimonial con Adorni y su presencia en la gira "podría implicar incompatibilidades o conflictos de intereses" en el manejo de la agenda presidencial.
Mientras el Congreso afila sus herramientas de control, la comitiva liderada por Javier y Karina Milei, y que integran figuras de peso como Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Horacio Marín, intenta blindar la agenda financiera en Nueva York para que el ruido de la interna doméstica no espante a los capitales que el país necesita con urgencia.