
Javier Milei volvió a utilizar sus redes sociales para protagonizar dos fuertes cruces políticos: por un lado, renovó sus ataques contra las autoridades y periodistas de LA NACION; por otro, volvió a arremeter contra el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien calificó de “zurdo comunista” y “empobrecedor”.
La ofensiva contra el diario tuvo como principal destinatario a Fernán Saguier, director de LA NACION. El Presidente lo calificó como el “jefe de la banda de los sicarios de la pluma” y, en otro mensaje, habló de los “esbirros” que trabajan bajo su dirección.
El episodio se produjo después de una serie de publicaciones relacionadas con artículos y columnas del diario. Milei cuestionó particularmente una nota de Jorge Liotti sobre una cena del ministro de Economía, Luis Caputo, con gobernadores en París y aprovechó la discusión para atacar a las autoridades del medio.
“Desmascarando soretes”, escribió el mandatario al compartir una publicación crítica de la nota. En el mismo intercambio, apuntó directamente contra Saguier y sostuvo que no había “ni uno” de los periodistas que trabajan para él que fuera “rescatable”.
La escalada también alcanzó a Carlos Pagni, uno de los principales columnistas políticos de LA NACION.
Milei tomó un fragmento de una entrevista en la que Pagni explicaba que el periodismo político también interviene en la discusión pública. El periodista había señalado que no ignoraba que hacía política, aunque diferenciaba esa intervención de la política partidaria.
El Presidente utilizó esa declaración para cuestionarlo y escribió que se trataba de una “valiosa confesión” que, según su interpretación, dejaba en evidencia “la mierda humana” que era Pagni. También vinculó al periodista con Fernán Saguier y calificó al director del diario nuevamente como “gran mierda humana”.
El ataque se produjo en el marco de una semana particularmente cargada de cruces entre el Presidente y periodistas. Días antes, Milei había dirigido fuertes descalificaciones contra María Eugenia Duffard y Jesica Bossi, entre otros trabajadores de prensa. El Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal expresó preocupación por la reiteración de estos agravios y reivindicó el papel de la prensa en una sociedad democrática.
El enfrentamiento entre Milei y Saguier no comenzó esta semana.
El 1° de octubre, el Presidente ya había cuestionado públicamente a Fernán Saguier después de un editorial de LA NACION sobre las llamadas jubilaciones de privilegio de los expresidentes. Milei destacó que había renunciado a ese beneficio y acusó a Saguier de ser el “jefe de la banda de los sicarios de la pluma”.
El editorial, sin embargo, no estaba dedicado exclusivamente a Milei: planteaba en términos generales si resulta compatible con una concepción republicana que los expresidentes reciban asignaciones vitalicias y cuestionaba el sistema previsto por la legislación argentina.
Cabe precisar que Julio César Saguier es el presidente de S.A. La Nación, mientras que Fernán Saguier es el director de LA NACION y quien aparece como destinatario central de los últimos ataques presidenciales. El propio Congreso registró en un proyecto de declaración la sucesión de enfrentamientos de Milei tanto con los Saguier como con periodistas del diario.
Mientras la pelea con LA NACION ocupaba buena parte de sus publicaciones, Milei también volvió a apuntar contra Lula después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas.
El resultado dejó a Flávio Bolsonaro en el primer lugar, con alrededor del 47% de los votos, y a Lula segundo, con algo más del 45%, por lo que ambos deberán enfrentarse nuevamente en el balotaje previsto para el 25 de octubre.
Milei había felicitado el domingo al candidato del Partido Liberal y se refirió a Lula como “el comunista”. Al día siguiente redobló la apuesta y escribió en X:
“DE MANUAL...!!! Pierde un zurdo comunista a manos de alguien de derecha y los mercados lo festejan con grandes subas. Zurdos empobrecedores córranse del medio que estamos intentando darle brillo al continente.”
El mensaje combinó la celebración del resultado de Flávio Bolsonaro con una lectura ideológica del comportamiento de los mercados brasileños.
No fue, de todos modos, la primera vez que Milei cargó contra Lula. En una entrevista concedida a la revista francesa Le Point días atrás, el Presidente argentino había vuelto a llamarlo “ladrón” y había reiterado acusaciones contra el mandatario brasileño relacionadas con la campaña electoral argentina de 2023, afirmaciones que no fueron acompañadas por pruebas públicas en las informaciones que reprodujeron sus declaraciones.
La relación entre ambos mandatarios atraviesa así uno de sus momentos de mayor tensión. A la disputa ideológica se suma ahora la abierta intervención de Milei en la campaña brasileña mediante su respaldo a Flávio Bolsonaro y sus reiterados cuestionamientos a Lula.
En paralelo, dentro de la Argentina, el Presidente mantiene una confrontación cada vez más visible con periodistas y medios de comunicación. En apenas unos días, sus publicaciones tuvieron como destinatarios a periodistas de distintos medios y, nuevamente, a las principales figuras de LA NACION.
El resultado es una agenda presidencial atravesada por dos frentes de confrontación: hacia afuera, con Lula y el escenario político brasileño; hacia adentro, con periodistas, columnistas y empresarios de medios. En ambos casos, el instrumento elegido por Milei volvió a ser el mismo: las redes sociales y una retórica de fuertes descalificaciones personales.