Macri manda emisarios y vuelve a tensar la cuerda con Milei: Lacunza candidato, Goerling por las PAS

Macri manda emisarios y vuelve a tensar la cuerda con Milei: Lacunza candidato, Goerling por las PASO

Macri manda emisarios y vuelve a tensar la cuerda con Milei: Lacunza candidato, Goerling por las PASO
Por: José María Fernández


Mauricio Macri parece haber encontrado una fórmula para mantener abierta la negociación con Javier Milei sin resignar capacidad de presión: hablar con el Gobierno mientras manda emisarios a marcarle los límites.

La estrategia quedó expuesta en las últimas semanas y tuvo este miércoles un nuevo capítulo. Primero fue Hernán Lacunza, quien blanqueó que buscará convertirse en candidato presidencial del PRO en 2027 y reveló que el propio Macri le dio luz verde para avanzar: “Avanzá”, le habría dicho el expresidente.

Ahora apareció Martín Goerling.

El jefe del bloque del PRO en el Senado no solamente respaldó públicamente la candidatura de Lacunza, sino que volvió a defender las PASO, cuestionó la posibilidad de eliminarlas y relativizó el acercamiento entre el PRO y La Libertad Avanza.

No parece una casualidad.

Lacunza, la carta que Macri pone sobre la mesa

Lacunza no está haciendo una aventura personal.

El exministro de Hacienda de Macri reconoció que habló con el expresidente antes de lanzarse y que recibió su autorización para avanzar. Además, aseguró que ve a Macri y a una parte importante del PRO decididos a enfrentar a Milei en 2027.

El mensaje político es fuerte.

Mientras Cristian Ritondo y Fernando De Andreis se sientan con funcionarios libertarios en la Casa Rosada para explorar acuerdos legislativos y electorales, Lacunza empieza a construir una alternativa presidencial propia.

La contradicción es solamente aparente.

Macri necesita negociar con Milei, pero también necesita demostrar que el PRO conserva una carta electoral propia.

Porque si el macrismo llega a la negociación sin candidato, sin estructura electoral alternativa y sin capacidad de competir por fuera de La Libertad Avanza, su poder de negociación se reduce considerablemente.

Lacunza funciona, en ese sentido, como una ficha puesta sobre el tablero.

Ahora Goerling: las PASO como segundo mensaje

Este miércoles, Goerling volvió a defender las PASO y recordó que la conducción partidaria —incluido Macri— había discutido la cuestión y resuelto mantenerlas, aunque admitiendo la posibilidad de modificar algunos aspectos del sistema.

El senador fue todavía más explícito: sostuvo que no se puede cambiar el sistema electoral cada dos años de acuerdo con la conveniencia del oficialismo de turno.

Y la frase tiene destinatario.

La Libertad Avanza impulsa la eliminación de las PASO. El PRO, en cambio, sostiene que deberían mantenerse, aunque con modificaciones.

¿Por qué es tan importante?

Porque las PASO pueden convertirse en el mecanismo que permita al PRO competir contra Milei sin necesariamente romper definitivamente con él.

Si el oficialismo acepta mantenerlas, el macrismo conserva una herramienta para presentar una candidatura propia, medir fuerzas y eventualmente negociar desde una posición más fuerte.

Si las PASO desaparecen, el escenario cambia completamente.

El PRO debería decidir entre integrarse a una estructura electoral dominada por Milei o arriesgarse a competir por afuera con una estructura propia.

Por eso la discusión sobre las primarias no es solamente institucional.

Es una discusión sobre quién tendrá la lapicera electoral en 2027.

“Una reunión más”

Goerling también se encargó de bajar el precio político de la reciente foto entre el PRO y La Libertad Avanza.

Definió el encuentro como “una reunión más” y sostuvo que, aunque el PRO concurrirá a las convocatorias del Gobierno para dialogar y colaborar, todavía falta mucho para hablar de un acuerdo electoral concreto.

Incluso fue más allá: dijo ser “escéptico” respecto de cualquier acuerdo porque, según planteó, todavía falta mucho y existe una experiencia previa que genera desconfianza.

Es decir, mientras algunos dirigentes amarillos parecen avanzar hacia una integración con el oficialismo, Goerling aparece para recordar que Macri todavía no entregó las llaves del PRO.

La crítica económica también forma parte del mensaje

El senador misionero agregó otro componente: cuestionó el impacto del programa económico en el interior y advirtió que “la calle” está complicada.

No es un dato menor.

Lacunza también había construido su lanzamiento sobre una crítica al modelo económico de Milei. Aunque reivindicó el equilibrio fiscal, la apertura económica y la estabilización macroeconómica, sostuvo que “no hay más margen para ajustar”, pidió recuperar la obra pública y cuestionó la falta de generación de empleo en sectores como la industria, la construcción y el comercio.

Así, las dos voces empiezan a configurar una misma melodía.

No se trata de volver al pasado. Tampoco de abrazar sin condiciones al mileísmo. Se trata de ocupar el espacio de quienes creen que el Gobierno corrigió algunos desequilibrios, pero consideran que el ajuste y las formas de Milei abrieron un espacio para una alternativa.

Ese parece ser el lugar que Macri intenta recuperar para el PRO.

Macri juega al “sí, pero”

El expresidente conoce perfectamente el dilema.

El PRO no tiene hoy la fuerza electoral de 2015 ni parece tener margen para ignorar a La Libertad Avanza. Pero tampoco quiere desaparecer dentro del universo libertario.

Por eso aparece la estrategia del “sí, pero”.

Sí al diálogo.

Sí a colaborar en el Congreso.

Sí a discutir acuerdos.

Sí a conversar con Karina Milei y los principales operadores del Gobierno.

Pero también: candidato propio.

PASO.

Identidad partidaria.

Críticas al programa económico.

Y una estructura electoral que no dependa exclusivamente de Javier Milei.

La reciente cumbre entre PRO y LLA abrió una mesa de negociación sobre lo legislativo y lo electoral, pero el propio sector macrista que respalda a Lacunza insiste en que todavía no hay un acuerdo cerrado.

La verdadera negociación recién empieza

La discusión de fondo no es si Lacunza tiene hoy posibilidades reales de llegar a la Casa Rosada.

Tampoco si Goerling puede modificar por sí solo el sistema electoral.

La cuestión es otra: qué valor tiene el PRO para Milei si conserva una alternativa propia.

Macri parece querer llegar a la negociación con una carta que pueda jugar.

Lacunza es esa carta en la escena presidencial.

Goerling, en el Senado, es uno de los encargados de mostrar que esa carta existe.

Y las PASO son el instrumento que podría permitir que la candidatura del PRO no sea simplemente testimonial.

Por eso, mientras en la Casa Rosada se habla de acuerdos, el macrismo habla de identidad.

Mientras unos buscan cerrar filas, otros hablan de candidato propio.

Mientras se negocian lugares y estructuras, Macri manda señales hacia afuera.

El mensaje parece ser que el PRO está dispuesto a caminar con Milei, pero todavía no está dispuesto a entregarse a Milei.

Y cuanto más cerca esté 2027, más cara será esa negociación.

Porque Macri sabe algo que el Gobierno también conoce: en política, quien llega a una negociación sin alternativa, no negocia; acepta.

Y por ahora, el expresidente está decidido a demostrar que todavía tiene una.

Publicado el: 2026-08-19