La política no logra revertir su imagen negativa: el 54% de los hogares no llega a fin de mes

La política no logra revertir su imagen negativa: el 54% de los hogares no llega a fin de mes

La política no logra revertir su imagen negativa: el 54% de los hogares no llega a fin de mes


Una encuesta de la Universidad de San Andrés expone el malestar social y el desgaste de los principales dirigentes. Patricia Bullrich encabeza la imagen positiva, Milei enfrenta un 60% de desaprobación y el 67% está insatisfecho con la marcha del país. La falta de trabajo, los bajos salarios y la pobreza dominan las preocupaciones.

 

La política argentina atraviesa un escenario de fuerte desgaste y ninguno de sus principales referentes consigue revertir el predominio de la imagen negativa. Así lo revela la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), elaborada por la Universidad de San Andrés, que además expone la profundidad de las dificultades económicas que atraviesan los hogares.

El relevamiento, realizado entre el 5 y el 13 de octubre sobre 1.000 personas mayores de 18 años residentes en la Argentina y conectadas a internet, muestra una combinación preocupante para el conjunto de la dirigencia: desaprobación de la gestión nacional, insatisfacción con la marcha del país y dificultades crecientes para afrontar los gastos cotidianos.

El dato más contundente es que el 67% de los encuestados está insatisfecho con la situación general del país, frente a un 30% que manifiesta satisfacción. Al mismo tiempo, el 56% considera que la situación económica empeoró durante el último año, mientras que apenas el 18% percibe una mejora.

 

Patricia Bullrich encabeza la imagen positiva, pero nadie logra un saldo favorable

 

La medición de imagen positiva ubica a Patricia Bullrich en el primer lugar, con el 36%, seguida por Javier Milei, con el 34%. Detrás aparecen Myriam Bregman, con el 32%; Axel Kicillof, con el 31%; y Cristina Kirchner, con el 30%.

Sin embargo, el orden cambia cuando se observa el balance entre las opiniones favorables y desfavorables: ninguno de los principales dirigentes evaluados logra una imagen positiva neta.

Entre los diferenciales más negativos figuran Máximo Kirchner, con -52 puntos; Lilia Lemoine, con -49; Miguel Ángel Pichetto, con -48; y Guillermo Moreno, con -46. En el otro extremo, Natalia de la Sota registra un diferencial de -12 puntos, Myriam Bregman de -13 y Bullrich de -18.

La fotografía refleja una dificultad que atraviesa a distintas fuerzas políticas: incluso aquellos dirigentes que conservan niveles relativamente altos de valoración positiva mantienen un volumen de rechazo superior.

 

Milei enfrenta un 60% de desaprobación

 

La evaluación de la gestión de Javier Milei presenta un 60% de desaprobación y un 36% de aprobación. Según el estudio, los números se mantienen sin cambios significativos respecto de septiembre.

La comparación histórica incluida en el informe señala que el nivel de aprobación presidencial coincide con el que registraba Mauricio Macri en el mismo período de su mandato y supera el 21% que tenía Alberto Fernández en una etapa equivalente.

Entre los funcionarios nacionales, Diego Santilli registra un 28% de imagen positiva, mientras que Sandra Pettovello y Luis Caputo alcanzan el 25% cada uno. No obstante, todos los integrantes evaluados presentan diferenciales negativos.

Karina Milei concentra el mayor rechazo dentro de este grupo, con un 69% de opiniones desfavorables. Le siguen Caputo, con el 57%, y Federico Sturzenegger, con el 50%.

Los números muestran que el desgaste no se limita a la figura presidencial: también alcanza a integrantes centrales del equipo de Gobierno, en un contexto en el que la evolución de la economía ocupa un lugar determinante en las preocupaciones sociales.

 

La economía familiar, detrás del malestar

 

Más allá de la imagen de los dirigentes, uno de los resultados más sensibles del relevamiento aparece en la economía doméstica.

El 54% de los encuestados afirma que los ingresos de su hogar no alcanzan para cubrir los gastos mensuales. Dentro de ese grupo, un 35% debe reducir consumos o recurrir a ahorros anteriores, mientras que un 19% asegura que tuvo que endeudarse.

En el otro extremo, el 20% manifiesta que puede ahorrar y el 21% sostiene que llega justo a fin de mes.

La percepción sobre la situación económica también presenta un balance desfavorable: el 56% cree que el país empeoró durante el último año y solo el 18% considera que mejoró.

A su vez, la satisfacción con la política económica del Gobierno descendió del 32% al 28% respecto de septiembre, una caída de cuatro puntos porcentuales.

Las principales preocupaciones de los consultados son la falta de trabajo, mencionada por el 39%; los bajos salarios, con el 35%; la pobreza, con el 31%; y la corrupción, con el 30%.

La combinación de estos indicadores deja en evidencia que el debate público no se agota en las disputas entre oficialismo y oposición. El empleo, el poder adquisitivo y la capacidad de cubrir las necesidades básicas aparecen entre las cuestiones que más inquietan a la sociedad.

 

Una sociedad insatisfecha y una dirigencia bajo presión

 

La encuesta también muestra diferencias marcadas según el voto presidencial de 2023. Entre quienes eligieron a Sergio Massa, la insatisfacción con la marcha general del país llega al 96%, mientras que entre los votantes de Milei predomina una valoración favorable.

Esa brecha evidencia que la percepción de la realidad nacional continúa atravesada por las identidades políticas. Sin embargo, el panorama general sigue siendo adverso: la insatisfacción con el rumbo del país supera ampliamente a la satisfacción y la mayoría de los hogares consultados declara dificultades económicas.

El desafío para la dirigencia pasa por recuperar credibilidad en un escenario en el que los niveles de rechazo son elevados y las expectativas económicas continúan deterioradas. La encuesta no determina por sí sola el comportamiento electoral futuro, pero ofrece una fotografía de las preocupaciones y valoraciones de los ciudadanos en el comienzo de la carrera hacia 2027.

Con el empleo, los salarios y la pobreza entre los principales problemas señalados, los datos vuelven a colocar la economía cotidiana en el centro de la discusión política.

Publicado el: 2026-10-20