La Argentina y su marcha a un otoño eterno.

La Argentina y su marcha a un otoño eterno.

La Argentina y su marcha a un otoño eterno.
Por: Pablo López


Este otoño de 2026, viene más frio y gris que nunca, parece un preludio de los días que se le avecinan al peronismo si no logra ir consolidando un proyecto, una síntesis de todas las ramas que lo componen o por lo menos el arreglo de dirimir las diferencias como se debe, en las urnas.

Por un lado, a pesar de tener gran parte de la población en plan rechazo, Milei construye una base sólida, un núcleo duro que lo mantiene bien competitivo. Las encuestas más confiables tienen a su gobierno con una aprobación que oscila entre el 35% y el 40%.

La guerra interna del mileismo no le importa a nadie, no hace mella en sus votantes, sean Las Fuerzas del Cielo o los Karinistas, todos reportan al presidente, hay un solo cacique, pocos generales y mucha tropa, de un lado digital y por el otro territorial. Nadie puede menospreciar ni los armados de Caputo ni los de Sebastián Pareja. Además fueron vivos e inteligentes en mediatizar su interna para sacar a Adorni de escena.

En cambio en el peronismo, no hay un cacique, los principales que son Cristina Kirchner y Axel Kicillof, están en una guerra fría que resulta destructiva para generar una opción seria que quiera ganar en 2027. Mientras una está presa y quiere seguir mandando para asegurar el lugar de los suyos, el gobernador manda a su tropa a despegarse y enfrentarla. El principal problema de ella es que no tiene un candidato potable que le pueda ser leal y se subordine a los dictados de ella y los suyos, así como el problema de Kicillof es que si despega mucho de ella, pierde votos, porque su atractivo principal es que la mayoría de lo que queda del kirchnerismo lo asocia a ella como su principal atractivo.

Tratar de pescar en otra pecera a base de pegarle a Cristina le va a traer más problemas que soluciones. Si no lo entiende, seguramente esté condenado a una derrota. Lo que tanto a él como al resto le conviene es tener una PASO ordenadora, democrática y donde todos entiendan que enfrente tienen al gobierno de Milei.

Quienes quieran perder desde la comodidad palaciega de ser opositores, tienen que pensar que si ganan en 2031 no va a haber país, van a heredar uno destruido como el que heredó Alfonsín de la dictadura o el heredado por Duhalde pos Alianza, pero con una sociedad más fragmentada y una deuda monstruosa, con un estado destruido e incapaz de realizar sus tareas básicas.

Después tenemos a los marginales con aire como Guillermo Moreno, pocos votos, mucho vuelo televisivo, queriendo partir al peronismo y proponiendo a Pichetto como candidato y bizarreadas por el estilo. Desde la comodidad del estudio de TV es fácil jugar a perder, mientras miles de compatriotas hartos les piden que hagan algo.

Si no maduran, si no se diseñan estrategias para ganar y tener un plan acorde de gobierno, si los trabajadores y las clases medias no se identifican con un discurso que les contemple y les llegue, si los jóvenes siguen virando a la derecha porque el centro basado en una doctrina nacional de progreso, no les habla ni los contiene, ni siquiera llegará el crudo invierno, la Argentina vivirá en este otoño eterno, frío, gris, chato y anodino.

Publicado el: 2026-05-29