Karina Milei toma el control: Santiago Caputo pierde la comunicación y el Gobierno busca otra respu

Karina Milei toma el control: Santiago Caputo pierde la comunicación y el Gobierno busca otra respuesta para Milei

Karina Milei toma el control: Santiago Caputo pierde la comunicación y el Gobierno busca otra respuesta para Milei
Por: José María Fernández


La salida de Santiago Caputo del manejo de la comunicación oficial no es un simple cambio de nombres. Es, antes que nada, una nueva victoria interna de Karina Milei.

La hermana del Presidente vuelve a quedarse con una porción decisiva del poder libertario y, esta vez, el terreno elegido es uno de los más sensibles: la comunicación política, las redes sociales y la construcción de la imagen de Javier Milei.

Según las versiones que circulan en las últimas horas, Santiago Caputo fue desplazado de la conducción de la estrategia comunicacional y Santiago Oría quedó fortalecido como responsable de esa tarea, dentro de un esquema que responde directamente al armado de Karina. La decisión llega después de meses de tensión entre ambos sectores por el control de las redes y de la estructura digital de La Libertad Avanza.

Y hay un dato que vuelve todavía más interesante el movimiento: la comunicación de Milei dejó de producir el mismo efecto que producía.

El fenómeno puede observarse en algo aparentemente menor, pero políticamente significativo: las redes sociales del Presidente.

Milei construyó buena parte de su liderazgo sobre una relación directa con sus seguidores. Twitter —hoy X— fue su territorio natural. Allí no necesitaba intermediarios. Un mensaje suyo podía convertirse en noticia, generar miles de respuestas, instalar una agenda y alimentar durante horas el ecosistema libertario.

Pero algo parece haberse modificado.

Los posteos presidenciales ya no generan la misma reacción positiva que durante los primeros tiempos del fenómeno libertario. La conversación digital se volvió menos favorable, aparecen más críticas y el volumen de interacción positiva parece haber perdido fuerza.

Y si hay algo que un gobierno obsesionado con las redes no puede ignorar es precisamente eso: cuando los likes dejan de acompañar, alguien empieza a preguntarse por qué.

Karina parece haber encontrado una respuesta.

No necesariamente porque Santiago Caputo haya dejado de tener capacidad política. De hecho, su influencia dentro del Gobierno fue enorme. Caputo fue una pieza central de la estrategia que ayudó a construir el dispositivo digital libertario y durante mucho tiempo funcionó como uno de los principales arquitectos de la comunicación presidencial.

Pero el problema, para Karina, puede ser otro: el sistema dejó de rendir como antes.

La propia prensa viene registrando desde hace meses la disputa entre ambos sectores por el control de las redes. En junio, por ejemplo, La Nación ya señalaba que Karina buscaba ampliar su propia estructura digital mientras se profundizaban los cortocircuitos con el sector de Caputo.

Ahora esa disputa parece haber llegado a una conclusión.

Y el ganador tiene nombre y apellido:

Karina Milei.

La hermana presidencial no solamente controla cada vez más la estructura política de La Libertad Avanza. También avanza sobre la herramienta que convirtió a Milei en Milei: su comunicación.

La llegada de Santiago Oría tampoco es un detalle menor. El cineasta ya había participado en la construcción de la estética libertaria y ahora aparece fortalecido como parte del nuevo esquema de comunicación estratégica del Gobierno.

La pregunta, entonces, es qué busca cambiar Karina.

¿Solamente la estética?

¿La forma de comunicar?

¿El tono?

¿La estrategia de redes?

Probablemente sea algo más profundo.

El Gobierno necesita recuperar una narrativa.

Porque una cosa es administrar una comunidad digital altamente movilizada cuando cada mensaje presidencial funciona como un disparador de entusiasmo. Otra muy distinta es hacerlo cuando esa comunidad comienza a mostrar fatiga, cuando la agenda económica pesa, cuando los conflictos políticos se acumulan y cuando el Presidente ya no consigue transformar cada intervención en una ola favorable.

En ese escenario, cambiar al responsable de comunicación puede ser una manera de reconocer que el problema no estaba solamente en el mensaje, sino en el mensajero y en la estrategia que lo rodeaba.

Y allí aparece nuevamente Karina.

La "hermana del Presidente" dejó hace tiempo de ser solamente la persona que organiza la agenda de Javier Milei. Se convirtió en una de las figuras centrales del poder libertario.

Su lógica parece cada vez más clara: centralizar.

Centralizar el partido.

Centralizar las candidaturas.

Centralizar las estructuras territoriales.

Centralizar las redes.

Y ahora, también, centralizar la comunicación presidencial.

Caputo pierde terreno.

Oría gana protagonismo.

Pero quien realmente gana es Karina.

Porque detrás del cambio de comunicador hay una definición política: la comunicación de Milei ya no será un territorio autónomo dentro del Gobierno. Será una herramienta bajo control directo de la hermana presidencial.

El desafío es enorme.

Porque no alcanza con cambiar quién produce los videos, quién redacta los mensajes o quién administra las redes. El problema que enfrenta el Gobierno no es tecnológico.

Es político.

Si los posteos generan menos entusiasmo, si los likes caen y si la conversación digital comienza a ser menos favorable, quizás el problema no sea solamente cómo se comunica Milei.

Quizás sea lo que Milei tiene para comunicar.

Y eso no lo resuelve ningún community manager.

Karina puede cambiar a Caputo por Oría.

Puede reorganizar a los militantes digitales.

Puede modificar la estética.

Puede intentar recuperar el control del relato.

Pero hay una variable que ninguna estrategia de comunicación puede manejar indefinidamente: la percepción social de la realidad.

Por eso esta batalla interna tiene una dimensión mucho mayor.

Karina no solamente le está sacando a Santiago Caputo una oficina.

Le está sacando una parte del poder.

Y en el universo libertario, controlar la comunicación presidencial significa algo mucho más importante que manejar las redes.

Significa decidir qué Milei ve la sociedad.

Publicado el: 2026-08-24