Es más: relataron que las autoridades de la entidad que conduce Leguízamo hubo reconocimiento de problemas. Pero las medidas que se instrumentaron, según los prestadores, resultaron “insuficientes para revertir la situación que atraviesa el sistema”.
En números, indicaron que al actual atraso de un 102% de los valores, aplicarán incrementos de apenas 1,9% para el mes de junio y 1,9% para julio 2026. Actualizaciones que son las únicas reconocidas en este año e impactarían recién en las liquidaciones correspondientes a agosto y septiembre de 2026. Pero la gestión libertaria promete mejorar esos números.
Fueron varias las cámaras que colocaron el grito en el cielo y advirtieron sobre la situación. “Es importante destacar que el sector privado constituye un componente esencial del sistema sanitario argentino. Más de la mitad de las camas de internación del país pertenecen a establecimientos privados, por lo que cualquier dificultad en su funcionamiento repercute directamente en la capacidad de respuesta sanitaria nacional”, fue el mensaje que circuló el martes por la tarde.__IP__
En ese marco, propusieron diálogo y, además de un esquema de actualización de valores que refleje la satisfacción de los costos reales del sector, “un modelo prestacional más simple, transparente y sostenible; la revisión de los mecanismos de contratación y financiamiento de determinadas prestaciones específicas; y una gestión clara, previsible y debidamente fundamentada de los débitos y ajustes aplicados a la facturación”.
“La adopción de estas medidas contribuirá a preservar la continuidad de la atención médica, proteger a las instituciones prestadoras y garantizar el acceso a la salud de millones de argentinos. La salud de millones de jubilados y pensionados requiere soluciones urgentes, previsibles y sostenibles que permitan preservar la calidad y continuidad de la atención en todo el país”, expresaron.

